EN PAZ DESCANSE
Con medio peso compre una vaca, y esa vaca me dio un becerro, ya tengo vaca, tengo becerro, y todo eso con medio peso, ¡Zafiro!.
Le podemos llamar medio peso o cincuenta centavos, pero no importa, porque de esa moneda solo queda el recuerdo, y ya ni siquiera con un peso usted compra nada en el país más caro del mundo, pero con los sueldos más tristemente bajos.
Es tan poco el valor de las monedas en RD, que los supermercados redondean la cantidad a pagar cuando a un cliente le sobran centavos, y así, según los cálculos, al año obtienen una cantidad de dinero que llega a los millones de pesos. ¡Wow!.
